Un
punto microscópico que brilla, seguido de otro
y otro y otro; es lo imperceptible, es lo enorme.
Esta luz es un foco, este foco es una estrella, un sol
y el sol, un universo; el universo no es nada. Todo
número es un cero ante el infinito. Lo inaccesible,
añadido a lo impenetrable; lo impenetrable
sumado a lo inexplicable; lo inexplicable unido a
lo inconmensurable: tal es el cielo.
(Víctor Hugo, Les travailleurs de la mer, II.pág.
II, 5)